Boicot sexual en Absurdistan
Absurdistan es una comedia alegórica del género art-house, dirigida por Veit Helmer. El filme nos sitúa en algún pueblo en Euroasia, alejado de la civilización. La historia centra en Aya y Temelko, una pareja de adolescentes que han estado juntos desde niños y anticipan el momento en que finalmente pueden consumar su relación de manera física. La abuela, con aire de psíquica y astróloga, les revela que para su unión eterna deberán ejecutar un ritual particular en una fecha específica: bañarse juntos.
Para la gran frustración de la pareja, se ha averiado el ducto de agua del pueblo y los hombres –por extrema vagancia– se han rehusado a repararlo. Las mujeres emprenden un boicot a tener relaciones sexuales y comienzan las tensiones entre géneros. Temelko –guiado por la promesa de intimidad con Aya– toma acción para arreglar el ducto y devolverle el agua al pueblo.
Absurdistan es tanto un “coming of age story” como un relato sobre la vida pueblerina en Eurasia. Entre magia y picardía, el filme ejecuta un realismo mágico que recuerda el estilo de fílmico de Jean Pierre Jeunet o las obras de Gabriel García Marquéz. El diálogo es remplazado por narración, lo cual permitió un llevar a cabo varios castings alrededor de Europa para reclutar actores.
La producción se llevó a cabo en el país musulmán Azerbaijan. Algo muy interesante es que al haber pocas personas con experiencia fílmica en dicho país, Helmer se dio la tarea de llevar a cabo talleres de producción para entrenar individuos a producir cine. Varios cortometrajes resultaron de estos talleres, “The Caspian Bride” y “Georgian Summer”, y pasaron a ganar varios premios fílmicos.
La historia está basada en un hecho real que inspiro a Helmer a hacer la película. Las mujeres del pueblo de Silk en Turquía boicotearon tener relaciones sexuales con sus maridos hasta que repararan los ductos de agua que se habían averiado. Los agravados maridos pedían ayuda al gobierno para resolver su crisis.
El soundtrack incluye música de Shovkat Alakbarova y Rashid Behbudov, ambos cantantes de Azerbaijan quienes recibieron el honorífico de “People’s Artist of the USSR“, el título más prestigioso que podía recibir un artista ciudadano de la Unión Soviética. El tema principal fue compuesto por el reconocido compositor japonésShigeru Umebayashi.






























