subscribe: Posts | Comments

Elaboraciones de un doobie

0 comments

El escenario: Una noche cualquiera afuera de un Walgreens del pueblo de Carolina, Tierra de Gigantes, Playpen del reggaetton… Una mujer en “doobie”, booty shorts y la típica camisilla corta, le grita a su príncipe azul: “Mira a mi tú no me vas a joder”. Mientras, el gran príncipe la mira con cara de “Yo te cojo cuando llegue a casa”.

Mi mente comienza a correr con los discursos aprendidos, desaprendidos, construidos, deconstruidos y reconstruidos, con respecto al género, el machismo, el feminismo y lo que hay entre medio. Esta “amiga”, ¿hacia dónde va y de dónde viene? Veo a una mujer que grita y se trata de “defender” ante el ojo público, donde reinan los discursos feministas, el apoderamiento de las mujeres y el “nena, mejor sola que mal acompañada”. Pero nadie sabe lo que sucederá cuando llegue a su casa con el “príncipe” o solo podríamos imaginarnos…

A base de puras conjeturas discursivas me pregunto: ¿Dónde empieza este ciclo? Lo que veo tanto en la calle como en la práctica profesional me lleva a pensar que los híbridos de lo que alguna vez fueron unos dicótomos roles de género pudieran también jugar un rol en este fenómeno. Los impulsos feministas con un side order de discursos machistas son la orden del día.

Mujeres como “nuestra amiga” de Walgreens las hay en todas formas, tamaños y colores en función a la necesidad afectiva de “no quedarse sola” y la lógica machista de “necesito un hombre que me mantenga”. Intentan mantenerse en un estado mental feminista para luego llegar a sus casas a un discurso que muchas veces toma un giro de 180 grados y retorna a “lo esperado para una mujer”; la sumisión. Le planchan al príncipe, le cocinan, le cuidan los hijos y, de repente, les da un momento de liberación femenina donde dicen “no, no, no, yo no soy tu esclava!”. En ese instante, intentan salir de este rol pero vuelven a lo mismo al día siguiente. Si le sumas los bajos niveles de escolaridad y el pobre control de impulsos que podría tener la pareja, el resultado es una buena recetita que da espacio a la transgresión del límite del respeto hacia el “otro” y, por consecuente, una hermosísima Ley 54.

About Janira Vega

Janira Vega has written 1 post in this blog.

Bachillerato en psicología y sociología, de la Universidad de Puerto Rico, recinto de Rio Piedras. Cursa su doctorado en psicología clínica en la Universidad Carlos Albizu, Santurce, Puerto Rico.

w

Leave a Reply