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Jung, el Reggaetón y la Alquimia

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“You are excrement. You can change yourself into gold.”

Alejandro Jodorowsky (Holy Mountain, 1973)


Si tienes entre 25 a 40 años debes haber notado que el reggaetón ha cambiado. El estilo, la ropa, el contenido de la música, los ritmos… Los artistas están más cepillados y más limpios. Tanto es así, que son invitados a participar como cantantes en fiestas y quinceañeros burgueses. Sus coros son cantados por políticos y sirven como un medio para potenciar el populismo -de la misma forma en que se utiliza American Idol, La Comay y The Jersey Shore. El fenómeno del reggaetón ha cruzado charcos, y enormes corporaciones como Univisión, Telemundo y casas disqueras colmillúas han contribuido a entumecer la psiquis colectiva de toda una generación. ¿Cómo ocurrió esto?

Para complementar la payola cabrona que le han dado a las emisoras de radio, los reggaetoneros han pasado por un proceso positivamente dialéctico. De ésta forma lograron salir del caserío y meterse en las urbanizaciones de acceso controlado. Pero, dólares manchados de semen, sangre y mierda no eran suficientes para ser aceptados por la guaynabichería hegemónica. También han pillado biblias debajo de los sobacos (ej. Héctor ‘El Father’ y Tito ‘El Bambino’).* No obstante, algunos no han seguido la hipócrita ruta -santurrona y fundamentalista- antes mencionada. Muchos reggaetoneros han decidido escalar la montaña sagrada. Lograron brincar la verja del gueto utilizando una escalera alquímica, con escalones que representan batallas épicas entre inflados egos (tiraera) y triunfos (blinblineo). A ésta ruta o trayecto es al cual me voy a adherir en este ensayo.

Carl Gustav Jung, discípulo de Freud y uno de sus principales transgresores, es conocido como el padre de la psicología analítica. Sus estudios han tenido como resultado un gran volumen de teorías interesantes y crípticas. Entre sus objetos de estudio -eran muchos y variados- el pensador suizo se interesó por las religiones, los mitos, los sueños y el arte. Con estas herramientas a su disposición, un joven Jung logró sacar por el techo a su mentor, Sigmund Freud, al hacerle un psicoanálisis. Solamente Carl Jung se podía guillar diciendo que le hizo un mindfuck cabrón a Freud. Con esto quiero decir que sus métodos eran poco convencionales y revolucionarios. Muchos teóricos no le toman en serio, sin embargo, ha sido de mucha utilidad para el estudio arte, la filosofía contemporánea y la literatura.

Si todavía estás leyendo, me imagino que tienes en la mente la siguiente pregunta: ¿qué carajos tiene que ver Jung con el reggaetón?

Además de los intereses académicos antes mencionados, Jung también estudió la alquimia: una metodología práctica del Medioevo que también fue considerada una disciplina filosófica. En el caso particular de éste pseudo-estudio wikipédico, la alquimia y la interpretación que Jung le dio nos ayudará a teorizar, a grandes rasgos y a manera de un lúdico esbozo -que tampoco representa un modelo- la psiquis del reggaetonero vendío y eñangota’o del siglo XXI. Utilizaré como estudios de caso 4 artistas en tres imágenes. Cada imagen representará un estadio -o etapa- del Magnum opus: el proceso por el cual se alcanza la transmutación de un metal base como Pb a Au**, o la creación de la piedra filosofal. El opus fue utilizado por Jung como metáfora de un trayecto espiritual. Aquí se utilizará para hablar mierda del reggaetón, y masturbar mi elitista y pretencioso ego. Ya estoy harto de la jodía mierda de ‘música’ esa:


Nigredo (putrefactio):

Representa el primer paso. Todos los ingredientes para conseguir la transmutación, tienen que cocinarse hasta alcanzar una materia negra y homogénea. Jung lee este paso como una etapa en la cual el sujeto lucha con sombras, baja hasta lo más bajo y animal, los instintos están aún a flor de piel, y el ego está a la merced del inconsciente. El reggaetonero en esta etapa de su trayecto alquímico se encuentra en una seria batalla por su ser; “the darkest time, the time of despair, disillusionment, envious attacks; the time when Eros and Superego are at daggers drawn, and there seems no way forward… nigredo, the blackening”. 1

El símbolo que decidí utilizar para representar esta etapa es el Dúo Dinámico: Wisín y Yandel. Siempre están juntos, visten de negro, evocando el origen etimológico de la voz Nigredo. El rumor de la constante riña interna en el dúo, puede dar cuenta de los roles del Superego y Eros. También se puede percibir una robusta masculinidad que enmascara evidentes pulsiones homosexuales. La tensión sexual entre el Dúo Dinámico da cuenta de lo que afirma Jung en cuanto a los ataques de envidia y las dagas desvainadas (daggers drawn). En fin, hay masculinidad y violencia latente que ennegrece (blackening).

Sus letras son evidencia del careo constante que tienen con las sombras -muchas veces estas sombras son representadas por la inseguridad, la infidelidad y la constante necesidad de probarse como machos alpha. Estos discursos son inmanentes en gran parte de la obra musical del dúo. *** Wisín y Yandel, como el Eros y Superego, en algún momento se tienen que volcar en lo que Jung llama enantidormia: evento producido por un superávit de cualquier fuerza -en éste caso, libido, testosterona y guillaera- que resulta en la inevitable producción del opuesto, alcanzando el equilibrio.


Albedo:

Después de la batalla alquímico-jungiana con las sombras del inconsciente, el balance se encuentra en esta etapa, el albedo -concepto latinizado que significa blancura. Hay una suerte de florecer. Tanto el hombre como la mujer se purifican, sus egos se desinflan y las pre-concepciones tóxicas que reprimen se desvanecen. La blancura se asocia con la sabiduría y el buen espíritu (eudaimonia). Luis Fonsi representará el albedo -la blancura y la pureza. Sus sacarinas y rompe-páncreas canciones simbolizan el opuesto, el anima en animus, o viceversa. Wisín y Yandel (Nigredo) despojaron sus violentas y chauvinistas malas costumbres, y encontraron balance a su descontrolado ímpetu sexual, jangueando con un lindín blanquito de Orlando Fla., pana de uno de los ex-miembros de N’SYNC y de Brittney Spears. El dúo (Nigredo), se purifica y se blanquea a través de Luis Fonsi (Albedo). El reggaetonero se encuentra un paso más cerca de alcanzar la meta de su trayectoria.


Rubedo (relativo a Rubí, rojo):

Wisín y Yandel batallaron con sus pulsiones homosexuales, su envidia, el chauvinismo y el encuernamiento (Nigredo). Encontraron la luz que aniquila sus sombras en Luis Fonsi, reconociendo su femineidad a través de la blancura pitiyankee (Albedo). ¿En qué consiste la meta? ¿Qué es la piedra filosofal? Según Jung, la piedra filosofal es una metáfora de la total unión entre materia y espíritu, el encuentro con el Ser. El momento en que la persona descubre su verdadera naturaleza. Para representar la culminación del Magnum opus, a la luz de mi casi incontenible desprecio por el reggaetón, decidí utilizar como símbolo a la Evolución Musical: El Joey. Una vez despojados de las cafrerías, gracias al romantiqueo pop de Luis Fonsi, Wisín y Yandel pueden encontrarse con su esencia.

Según Jung, el Ser se devela con la unión con Dios. El Joey es el Ser del reggaetonero, el regreso al origen, el verdadero arquetipo. Pero, para Jung, ¿cuál era la máxima panacea del Ser? ¿Cuál es el punto más álgido de la existencia humana? De la única forma que el ser humano puede llegar a su encuentro con Dios, es si la materia se funde con el espíritu. A esto se refiere el Rubedo, según la concepción jungiana. Esto es posible con el vehículo al que todos le tememos, La Muerte. Y es que en El Joey, La Evolución, el reggaetonero encuentra su muerte. El Joey es tan reggaetonero como Victor Manuelle es un salsero representativo de la buena, de la Gorda. Para llegar al Rubedo/El Joey (la desnaturalización del reggaeton, La Muerte del reggaetonero, unión total entre bellaqueo y romantiqueo, materia y espíritu), primero se tiene que bajar a los infiernos, a la morada de las sombras, al círculo de los excrementos (Nigredo/Wisín y Yandel) y luego hay que limpiarse con el elíxir purificador y luminoso del Albedo (Luis Fonsi). Esperemos que La Evolución sea un signo de la unión de los reggaetoneros con el inconsciente colectivo, que encuentren su Ser, la fusión total de materia y espíritu, la totalidad absoluta. Que mueran.




Notas:

* La fijación paterno filial perceptible en los nombres “El Father” y “El Bambino” (recientemente se hace llamar El Patrón), es un tema con mucha tela para cortar. Una lectura post-freudiana a estos reggaetoneros pudiera arrojar luz a éste interesante fenómeno.

** Si no sabes lo que significan éstas letras, deja de leer y vuelve a matricularte en la escuela intermedia.

*** Todas las canciones hablan de la misma mierda.



Referencias:

1.Christopher Perry, in P. Young-Eisendrath/T. Dawson eds., The Cambridge Companion to Jung (Cambridge 1977) p. 152-3


[Artículo publicado en el blog Pseudocuasipensamientos, de Miguel Adrover Lausell]



About Miguel Adrover Lausell

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Nacío durante el año 1980 en San Juan, PR. Hace dos bachileratos: Pegagogía en la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras y Biología Marina Costanera en el Recinto de Humacao. Actualmente cursa su segundo año de maestría en Currículo y Enseñanza en la UPR, recinto de Río Piedras. Es bloguero y maestro de Biología a nivel Superior.

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  1. Excelente!!! Siempre me pregunto como sera de aquí a 20 a 30 años, esa sera la música del ayer de una generación colgada culturalmente en letras sin sentido, con voces alteradas por autotune, Pero para eso tengo que esperar a ver que pasa.

  2. Siempre me he hecho la misma pregunta. Gracias por leer y comentar. Saludos.

  3. Me gustó mucho tu artículo; es bien interesante y gracioso. Me parece una buena idea utilizar las teorías de Jung para ridiculizar la plaga del reggaeton. Lo hace mas gracioso aún la fusión que haces entre el lenguaje del registro formal y el informal. Muy creativa la aplicación de la teoría y muy llamativo tu uso del lenguaje.

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